LA DIOSA PERSÉFONE
Voy
a hablaros de la diosa Perséfone (la que lleva la muerte), reina de
los muertos. Es hija de Zeus y Demeter. La joven doncella, llamada
hasta entonces Kore ( ‘hija’), es raptada por Hades y
se convierte en la reina del Inframundo. La figura de Perséfone
es actualmente muy conocida. Su historia tiene un gran poder
emocional: una doncella inocente, el dolor de una madre por el rapto
y el regreso de su hija. Ella era además la terrible
Reina de los muertos, cuyo nombre no era seguro pronunciar en voz
alta y a la que se referían como «La Doncella». En la Odisea,
cuando Odiseo viaja al Inframundo, alude a ella como «Reina de
Hierro». Su mito central, aún con toda su familiaridad emotiva, era
también el contexto tácito de los extraños ritos iniciáticos
secretos de regeneración de los misterios elusions, que prometían
la inmortalidad a sobrecogidos participantes: una inmortalidad en el
mundo subterráneo de Perséfone, en un banquete con los héroes bajo
su pavorosa mirada.
Esta
diosa crecía feliz entre las ninfas y otras doncellas
haciendo la vida propia de la juventud que no se preocupa del
matrimonio.
El
rapto de Perséfone
Un
día en que estaba cogiendo flores en la pradera de Nisa, en las
llanuras de Sicilia, en el momento en que se disponía a arrancar un
narciso, súbitamente la tierra se abrió a su alrededor y apareció
en su carro el dios de los Infiernos, Hades-Plutón , que se
había enamorado de la joven. El dios descendió, salió al encuentro
de la diosa y la raptó, llevándosela con él a las profundidades.
Esta
acción la cometió con la complicidad de Zeus. La desolada
madre de la joven la buscó en vano por toda la tierra durante nueve
días y nueve noches en las que se ayudaba de una antorcha. Mientras
tanto descuida sus tareas de diosa de la agricultura y la tierra en
Grecia se vuelve estéril ocasionando un período de hambre. Zeus
ordena a Hades, por medio de la diosa mensajera Iris, que
devuelva la hija a su madre.
No
va a ser ya posible porque Perséfone ha comido un grano de una
granada cultivado en el Infierno y por tanto queda ya ligada a este
lugar definitivamente.
La
solución es el acuerdo que toman los tres dioses olímpicos:
Perséfone dividirá el año entre su estancia en los Infiernos
con Hades–lo que simboliza el invierno, ausencia de
vegetación- y su regreso a la tierra con su madre –que simboliza
la primavera.
Era
frecuente referirse a Perséfone y su madre Deméter como aspectos de
la misma diosa, y eran llamadas «las Deméters» o simplemente «las
diosas». La historia del rapto de Perséfone era parte de los ritos
de iniciación en los misterios eleusinos.
